Vergonzoso el comportamiento de los encargados del local, interrumpiendo el concierto de Smoking Victims cuando sólo llevaban dos canciones.
Tenía muchas ganas de ver a
Smoking Victims en concierto, y me acerqué el viernes por la noche al Pub Kabana. Empezamos a mosquearnos cuando los dueños del local indicaron al grupo que no tocarán "muy fuerte", después, que empezaran a tocar a las doce, cuando el concierto debería haber empezado a las once. En fin, como se suele decir, estuvieron
"mareando la perdíz" de una lado para otro.
El mosqueó ya empezaba a ser considerable por parte del público, pero finalmente, a las doce menos diez, Javi mostró su preocupación tras dar las buenas noches y las gracias:
"a ver cuanto dura esto", y comenzaron con
"Otra
Oportunidad". Con los primeros acordes ya se apreciaba el malestar por parte de los responsables del local. Y con la segunda,
"Matanza en el instituto", ocurrió lo que yo nunca había visto en un concierto, la encargada frente a Antonio diciéndole que parara de tocar, haciendo gestos con los brazos. El ambiente empezó a caldearse, y el público empezó a gritar y a mostrar su enfado por lo sucedido. Sin embargo, tocaron una más como pudieron y se despidieron. El público empezó a protestar, y muchos indignados, exigieron el libro de reclamaciones y se montó un pequeño follón que finalizó con la llegada de la policía nacional.
Lo ocurrido el viernes en Kabana, me pareció lamentable y vergonzoso, y es que el grupo estuvo probando sonido por la tarde y los dueños del local pudieron comprobar el volumen con el que luego tocarían por la noche. Vieron que tipo de música hacían, y no dijeron nada. Vieron todo el trabajo que tiene montar los amplis, batería, cables, etc... y luego llega la hora del concierto y se echan para atrás y lo interrumpen. ¡¡Eso no es serio señores!!, hay que tener un mínimo de respeto con el trabajo de los músicos, y sobre todo con los clientes que, aunque no todos, muchos de los que estábamos allí fuimos a ver a
Smoking Victims y nos fuimos decepcionados y con muy pocas intenciones de volver. Y lo más curioso de todo es que, parece ser que no han sido los primeros en tener problemas en este local. Se hablaba de varios grupos que habían tenido problemas similares a la hora de actuar.
En fin, después de todo me lo pasé bien hablando con los chicos al principio de la noche y poniéndome al día del proceso de mezcla de la maqueta, y echando un rato agradable con amigos y conocidos.
Nos lo tomamos con filosofía y nos reímos de lo sucedido, ¿qué íbamos ha hacer?. Tendremos que esperar al próximo concierto para disfrutar como es debido, en un local que esté a la altura, con los nuevos temas de
Smoking Victims. Si quieres añadir algo más, eres libre de comentar lo que quieras.